Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, crecemos mejor y nos hacemos mejores personas.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar a las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.
Nos hicieron pensar que todas las personas debemos actuar y pensar igual y así, todo funcionaría. No nos contaron que siendo personas con nuestra propia personalidad y carácter individual tendremos relaciones saludables.
Nos hicieron pensar que el casamiento era obligatorio, sin importar los aspectos fundamentales para que este funcione.
No nos dijeron que las normas de nuestra sociedad son contrarias a la naturaleza.
Nos hicieron creer que los más delgados y guapos son los más amados.
Nos hicieron creer que solo hay una forma de ser feliz, la misma para todo el mundo, y los que escapan de ella se someten a la marginación.
Nos metieron en la cabeza que todos nosotros debíamos ser iguales, sin embargo, haced lo que os diga vuestro corazón
No nos contaron que esas formulas son erróneas y que frustran a las personas, pero podemos buscar otras alternativas.
Tampoco nadie nos dijo que alguien os iba a decir esto... cada uno lo descubrirá solo. Y ahí, cuando logres ser feliz, y te aceptes como eres, te vas a enamorar de alguien.
Porque vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor aunque la violencia se practica a plena luz del día.
La entrada tiene toda la razón del mundo pero me gustaba mucho más el diseño anterior
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