jueves, 10 de febrero de 2011

Envenenamiento general

Estaba caminando por la calle, mi vista estaba fijada en el negro pavimento. La gastroenteritis me estaba jugando una mala pasada, mi cuerpo estaba débil, y mi alma también. Me dirigía a ese sitio al que llaman "casa" lo defino por si alguien no sabe que es:
Es un lugar en el que estas para vivir y para comer en el que te puedes alojar siempre que quieras y que puedes permanecer en el cuando estés malo o enfermo. Casi siempre esta caracterizado por tener dos figuras que están siempre en ella contigo a no ser que tengas más de 18 años y hayas decidido independizarte. Esas figuras se llaman papá y mamá. Después he pedido hora para el medico, que me la ha dado para les 5:10 de la tarde. Me ha dicho que tengo que estar a dieta, que tengo una gastroenteritis y que tengo que tomarme unas pastillas para recuperar flora intestinal.

La noche del día anterior me acosté a las once con la lección de lengua aprendida, es decir, la sintaxis. A esa cosa de las dos de la mañana me levanto con todo el apretón y en menos de un segundo estaba en el baño. Se me pasaron los gases y cogí y me volví a dormir pero a las tres otra vez me dio otro y de vuelta al baño, esta vez lo pasé tan mal que he llamado a mi madre y esta me ha dicho que aguantara que al día siguiente ya me diría algo. Digo -"bueno me duermo otra vez y a ver que pasa después"-. A las cuatro, no falla, otra vez en pie rumbo al baño. Salgo del baño y mi madre estaba esperando fuera.
-"Dios un zombie "-pensé
Pero resulta que es un zombie bueno, es un zombie que coge y te dice, hijo, tomate un manzanilla y a ver que tal y, y tal  como me dijo aquel zombie yo obedecí como si con un péndulo de adivino me hipnotizara y bajé las escaleras, entré en la cocina y herví el agua con el que me iba a hacer la manzanilla y al terminar de preparármela me senté en la mesa unos diez minutos mientras iba escuchando las manecillas de el reloj de pared, estas hacían: tic, tac, tic, tac, tic, y yo claro al ser un percusor tan bueno pues me puse a hacer contratiempos tic pac pac tac pac. Me tome la manzanilla sorbo por sorbo y cada uno me llego al alma desde la garganta de lo caliente que estaba. Me acosté con el único pensamiento de que al día siguiente no haría un buen examen ya que no había descansado lo suficiente. Me levanté a la hora normal, las ocho e hice lo normal en un día lectivo, me vestí, y me fui a desayunar al colegio, allí pedí un yogurt natural. Acaso sabéis que tienen los yogures del colegio. Yo desde luego no pero de una cosa estoy seguro, no son nada buenos.

Empecé mi maratón de clases diurnas y en inglés me tuve que ir al baño corriendo porque me dio una presión que donde esté esto que se quite la NASA. Estuve mis diez minutos merecidos en el baño y volví a la clase. Después en el examen de lengua no me dieron ganas de ir al baño, supongo que fue por la concentración en la que entré la que no me dejo ir al baño ni preocuparme por mi enfermedad. A la hora de comer, parecía que quería comer pero tres minutos antes de hacerlo me entro otro y se me quitaron las ganas de todo, llame a mi casa y me dijeron que me dejaban que me marchara de allí. Ese día había terminado para mi. Estaba caminando por la calle...

1 comentario:

  1. al menos por intento de envenenamiento tenian que daros un aprobado general.

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